FLORES DE BACH AGRYMONY-AGRIMONIA
Para
las personas que no reconocen las verdades
y eluden los conflictos. Por temor a discusiones
dolorosas (tanto interior como exteriormente),
intentan expulsar de la conciencia sus verdaderos
sentimientos (temores, agresiones o penalidades)
y ocultarlos frente al exterior detrás
de una fingida despreocupación o alegría.
Campo
de aplicación:
Tratamiento
básico,
en caso de miedo a las discusiones y los
conflictos; artificialidad y falta de sinceridad;
conflictos internos secretos y angustia;
complejos psíquicos; tendencia a
ocultar y fingir en los problemas personales;
predisposición al abuso del alcohol
y las drogas; forzamientos y tensiones.
Trastornos patológicos, que van acompañados o son causados por forzamiento, inhibición, miedo a los conflictos, falta de sinceridad, conducta artificiosa o hipersensibilidad.
Vida cotidiana, en caso de artificialidad, teatralidad, "máscara", "sonrisa", falta de sinceridad, timidez, inhibiciones, forzamiento, intranquilidad interior, hipersensibilidad frente a los dolores, dependencia de bebidas o remedios relajantes.
Origen
y Cuadro del Síndrome Agrimonia
En
el caso de un desarrollo armónico,
surge un ser humano que, de un modo instintivo,
evita las dolencias de todo tipo.Lo
consigue de la forma más natural que
uno pueda imaginarse: calma los problemas
aceptándolos como realidad de la vida
y sacando el mejor provecho de ellos. (Las
dolencias surgen, en efecto, porque se ignora
la realidad, se la falsea o se lucha contra
ella.) De manera espontánea, con naturalidad
y sin disposición a la confrontación,
el ser humano de tipo Agrimonia, con un desarrollo
armónico, no intenta encubrir o falsificar
lo desagradable ni echar a un lado o eludir
las dificultades. En los tropiezos de la vida,
no pierde su camino ni se contradice. Así
pues, permanece siempre siendo el mismo: natural,
sin artificialidad, espontáneo y con
alegría de vivir. Al ser su principal
punto fuerte ver en todo -incluso en la desgracia
aparente- el lado positivo (siempre existente)
y mantenerse instintivamente en la "cara
dulce" de la vida, ésta es para
él siempre satisfactoria. Por eso,
debido a su naturalidad, ausencia de preocupaciones,
satisfacción y postura optimista, es
aceptado en todos sitios.
En
circunstancias desfavorables, su sensibilidad
puede degenerar en hipersensibilidad; su necesidad
de alegría de vivir, en huida de la
realidad; su capacidad de representación,
en falsedad. La persona de tipo Agrimonia
puede y quiere no sufrir, lo que le resulta
especialmente difícil, porque su delicada
sensibilidad le hace percibir como exageradamente
doloroso todo lo desagradable. De ahí
que, ante el temor de sufrir, quite de su
camino todo lo desagradable, todos los conflictos
y toda disputa, incluso cuando se trate en
realidad sólo de una discusión
franca y sincera. Si no lo consigue, simplemente
ignora la problemática y hace como
si todo estuviera en orden. Eludiendo la discusión
consciente con problemas, miedos y conflictos,
los sustituye, aun cuando sigan marcándolo
inconscientemente, por imágenes de
un mundo artificial e intacto. Lleva la máscara
del contemporáneo alegre y sin preocupaciones.
Se muestra de buen humor y optimista, aunque
en realidad su ánimo sea totalmente
distinto. Hace chistes, mientras sufre en
su interior; anima a los demás, mientras
que su corazón lleva ya tiempo hundido,
o se interesa distendido por la salud de su
médico, mientras se sabe él
mismo gravemente enfermo. Como un actor en
un papel falso, intenta enseñarse algo
a sí mismo y a los demás, y
el rostro alegre que presenta corresponde
en realidad a la máscara sonriente
del payaso que llora. Su lema es "sólo
eludir, no afectarse"; es un "¡sonría
por favor!": simplemente no se deja ver
por dentro. Por supuesto, esto sólo
se consigue de manera muy superficial, pues
los problemas reprimidos constantemente corroen
-lo mismo que la herrumbre un hierro mal pintado-
sus sentimientos vitales y le provocan miedos
y depresiones mientras que se presenta despreocupado.
Cuanto más intenta fingir hacia el
exterior paz y alegría, más
pierde en su interior y da una sensación
más bien artificiosa y forzada. Con
el tiempo, y con el fin de conseguir al menos
un alivio momentáneo, puede caer en
dependencias de esparcimiento o placer, glotonería
o trabajo, alcohol o drogas.
De forma análoga a su estado psíquico,
a menudo padece insomnio, intranquilidad,
espasmos, tensión o estados dolorosos.
Naturaleza
de la Acción de la Esencia de Agrimonia
(Agrimony)
Agrimonia
es el remedio para la naturalidad y la sinceridad.
Actúa contra la costumbre de reprimir
o apartar los problemas sin más y despierta
el deseo de tener una mayor sinceridad con
uno mismo y con los demás. Con Agrimonia,
se actúa de modo más franco
y relajado, aunque -al mismo tiempo- más
capacitado para los conflictos, por lo que,
si es necesario, se enfrenta uno a las situaciones
desagradables.
Agrimonia
es una de las flores de Bach más importantes
y todas las personas la necesitan. De manera
general y con independencia del tipo de dolencia,
cuando el enfermo quiere minimizar o mantener
en secreto sus males, Agrimonia tiene una
influencia positiva en todo el curso de la
enfermedad al hacer desaparecer posturas forzadas,
ya sea por miedo o de forma artificial y,
con frecuencia, es de utilidad para estados
dolorosos graves, dolencias reumáticas,
estreñimiento, trastornos del sueño
o intranquilidad interior.
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